ENFERMEDAD INFLAMATORIA INTESTINAL ¿QUÉ ES?
La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) hace referencia a los trastornos que presentan inflamación crónica del tracto digestivo. Existen dos tipos de EII: La colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
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Colitis ulcerosa: Es una enfermedad que se presenta con inflamación y llagas (úlceras) en el recubrimiento superficial del intestino grueso (colon) y el recto.
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Enfermedad de Crohn: Puede ocurrir desde la boca hasta el ano, en todas las capas del tracto digestivo. En los casos más graves, las lesiones causadas por la enfermedad de Crohn pueden causar perforación y estrechamiento del intestino.
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Principal diferencia: La colitis ulcerosa sólo afecta al colon (intestino grueso). La enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del sistema digestivo, desde la boca hasta el fondo (ano).
SÍNTOMAS
Estos dependen de la intensidad de la inflamación y el lugar donde se desarrolla. Es probable que estos síntomas se activen en algunos periodos y luego desaparezcan. Los síntomas iniciales pueden ser bastante genéricos, como el dolor abdominal, lo que hace que se pueda confundir fácilmente la EII con otras enfermedades. Pero a diferencia de lo que sería estreñimiento o una infección intestinal, la condición tiende a empeorar con otros síntomas como:
FACTORES DE RIESGO¹
EDAD: Las personas de cualquier edad pueden padecer EII, pero suele diagnosticarse entre los 15 y los 40 años.
RAZA O GRUPO ÉTNICO: Es más común que se diagnostique en personas de raza blanca, sin embargo, puede presentarse en cualquier raza.
ANTECEDENTES FAMILIARES: Los familiares de primer grado (madre, padre, hermana o hermano) de las personas con EII tienen de 4 a 20 veces mayor riesgo de desarrollar este trastorno. Esto es más común para la enfermedad de Crohn que en la Colitis ulcerosa.
TABAQUISMO: El tabaquismo es el factor de riesgo controlable más importante para el desarrollo de la enfermedad de Crohn.
INCIDENCIA Y DIAGNÓSTICO
Alrededor de 40% de los pacientes tarda más de un año en tener el diagnóstico correcto de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) , mientras otros 20% llevan más de 3 años para contar con el diagnóstico correcto por diferentes motivos, como no dar la debida atención a las señales, la similitud de la sintomatología con otras enfermedades o por falta de evaluación adecuada por parte de un profesional, como
el gastroenterólogo.
El diagnóstico lo debe hacer un especialista de
enfermedad inflamatoria intestinal e incluye examen
físico, análisis de sangre, análisis de heces y endoscopía, entre otros. La colonoscopia es la técnica necesaria para establecer el diagnóstico de esta enfermedad ya que permite visualizar de forma directa la mucosa intestinal (capa más interna del intestino) y obtener biopsias.²
La enfermedad empieza a manifestarse entre los 15 y 30 años3 , con un segundo pico de 60 a 80 años. No obstante, la incidencia más alta se ha identificado entre los 20-40
años.⁴
Existen pocos datos sobre la prevalencia de la EII en
Latinoamérica. Estudios realizados en Brasil, Puerto Rico, Panamá y Argentina, han reportado incidencia (casos nuevos) entre 1,2 y 4 por cada 100 mil habitantes y prevalencia (casos totales) de 2 a 100 por cada 100 mil habitantes.⁵
IMPORTANCIA DEL TRATAMIENTO
La EII no tiene cura, pero eso no significa que el paciente tiene que vivir con sus síntomas incómodos todo el tiempo. Se recomienda tratamiento y seguimiento multidisciplinario , realizado por el médico, gastroenterólogo, nutricionista y psicólogo para obtener mejores resultados.
En la actualidad, existen diversas alternativas de tratamiento farmacológico tradicional , biológico, así como otras medidas complementarias como apoyo nutricional especializado y cirugía. La elección del tratamiento depende de:⁶
Para el tratamiento de la EII, existen diferentes productos que se pueden utilizar , como aminosalicílicos, corticosteroides, inmunosupresores, antibióticos y medicamentos biológicos. Estos últimos destinados principalmente a casos moderados a graves.
Es posible hacer realidad los sueños y proyectos y seguir la vida con normalidad , para ello es necesario contar con seguimiento médico y una adecuada adherencia al tratamiento.
¿DÓNDE CONSEGUIR AYUDA?
Es recomendable que, ante la aparición de algunos de los síntomas antes mencionados, la persona consulte con su médico general, gastroenterólogo o coloproctólogo . El especialista determinará las evaluaciones clínicas a las que deberá someterse el paciente y con ello, realizará un diagnóstico preciso y oportuno, para iniciar un tratamiento adecuado.
Adicionalmente, se recomienda consultar a las asociaciones de pacientes de su país o en la región (LATAM) donde puede recibir orientación, así como materiales y estudios sobre la EII para una mejor compresión de la enfermedad.